El Consejo Internacional trans de Trans Europa y Asia Central en Liubliana
Del 11 al 13 de octubre de 2026 tuve lugar el décimo consejo internacional de Trans Europea y Asia Central (TGEU) en Liubliana, Eslovenia, con la participación de 200 activistas trans de toda Europa y Asia Central. Antes, el día 9 y 10 de octubre, tuvo lugar un seminario piloto de la unidad de orientación sexual, identidad y expresión de género y caracteristicas sexuales (SOGIESC) del Consejo de Europa sobre litigios estratégicos en temas LGBTIQA+ ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, co-organizado con TGEU, ILGA-Europa y el European Implementation Network.
En esto texto quiero compartir mis impresiones y reflexiones sobre estos dos eventos.
Litigios estratégicos
Llegué a Liubliana tarde por la noche del 8 de octubre al hotel en el que tuvieron lugar los dos eventos. El seminario piloto empezó la mañana siguiente temprano. Estuvimos quizás 20 participantes, probablemente de unos 15 países. Algunes eran abogades, otres activistas en incidencia política en ONG LGBTIQA+ o trans, otres simplemente activistas, como yo, aunque yo he llevado a cabo mi propio litigio estratégico para conseguir mi marcador de género ‘X’ en el Estado español.
El primer día se centró en el proceso de un litigio estratégico. ¿Qué convierte a un caso en un litigio estratégico? ¿Qué hay que tomar en cuenta, más allá de temas estrictamente legales? ¿Cuales son los requisitos para poder llevar un caso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos?
Hablamos de que es importante poner a la persona o las personas afectadas que llevan el caso y sus necesidades en el centro. No siempre una persona que lleva un litigio estratégico quiere exponerse, y hay maneras de mantener su anonimato. Aun así, ¿qué apoyo, incluso psicosocial, podrían necesitar las personas que llevan el litigio? ¿Cómo protegerles de acoso, si se produce? En mi caso personal, realmente mi apoyo emocional eran mis amistades, como llevaba el litigio sin publicidad hasta la sentencia favorable y firme. Pero, no siempre tiene que ser así.
¿Cómo se puede organizar el apoyo por parte de colectivos u ONG? ¿Qué pasa con la financiación de un litigio estratégico, los gastos para abogades y tasas judiciales?
A veces parece mejor llevar la parte jurídica más en silencio, a veces se expone todo el proceso legal ya públicamente. En cualquier caso, ¿como acompañar un litigio estratégico con acciones de incidencia política o en la calle?
Repasamos también la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en temas LGTBIQA+: el reconocimiento legal de la identidad de género (limitado a un reconocimiento binario, y todavía deficiente), el matrimonio igualitario, el derecho a la adopción, respecto al derecho de asociación y la asamblea pacifica, y sobre delitos de odio y la responsabilidad del Estado a actuar en casos de delitos de odio. ILGA Europa produjo en 2024 una publicación sobre la jurisprudencia relevante, tanto del Tribunal Europeo de Derechos Humanos como del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
Este primer día fue bastante activo, con experiencias de litigios de participantes del seminario de varios países. También trabajamos en estrategias de litigio en pequeños grupos por la tarde.
Un aviso importante nos llegó de una participante trans del Reino Unido. For Women Scotland y Sex Matters, las dos principales organizaciones TERF del Reino Unido que lograron la sentencia transfoba de la Corte Suprema del Reino Unido en abril de 2025, ahora se están expandiendo a Europa. Es de esperar que intentarán llevar su propaganda transfoba al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Si todavía compras libros de JK Rowling, principal financiadora de las TERF de For Women Scotland, quizás ahora es el momento de empezar a boicotear a ella y sus obras.
El segundo día se centró en el después de una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. ¿Cómo es el proceso de monitorio del cumplimiento de la sentencia en el marco del Consejo de Europa? ¿Cómo pueden las ONG intervenir en este proceso?
Aprendemos que este proceso más bien es un proceso político, llevado a cabo por el Consejo de Ministres del Consejo de Europa. Este tema es la especialidad del European Implementation Network, y ha publicado una lista de chequeo para la sociedad civil como soportar la implementación de sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos al nivel nacional.
Para mi, el primer día fue más interesante y más útil. Personalmente, no voy a trabajar en “advocacy” con gobiernos, como este no es mi forma de hacer política. Soy de la calle, de la acción directa o la desobediencia civil, de acciones de base. En este sentido, el seminario piloto me ha hecho reflexionar sobre qué podría ser mi rol en un litigio estratégico, especialmente en acompañar a un litigio estratégico. En mi experiencia, tanto en mi propio litigio como en otros litigios en marcha en el Estado español han sido o son les abogades que prefieren un litigio silencioso, y me pregunto si tiene que ser así. Entiendo que el argumento es no “politizar” a la justicia, pero, de hecho, la justicia en el Estado español es ya bastante politizada. Pero, llevar a nuestros casos en silencio nos protege, de cierta manera, de intentos de las TERF o de la derecha de influir en el resultado del proceso. No obstante, me gustaría tener un debate, no solo entre abogades, sino también entre activistas, como, desde mi perspectiva, las estrategias de un litigio deberían ser al mismo tiempo jurídicos y políticos. Un tema pendiente.
El Consejo Internacional de Trans Europa y Asia Central
Del seminario siguió directamente el consejo internacional de TGEU, empezando con un pequeño evento ya el jueves por la tarde, del que me saltó para cuidarme. Prefería tomarme un baño largo como forma de autocuidado, como tenía el lujo de que mi habitación tenía una bañera. También, después de dos días muy intensos no tenía la batería social para otro evento. Entonces, un baño caliente y acostarme temprano era lo que me pidió mi cuerpo.
Consejo Internacional suena a un órgano de la toma de decisiones en la estructura de una organización, pero no era así. El Consejo Internacional de TGEU es simplemente un encuentro de personas trans – binarias y nobinarias – de toda Europa y Asia Central, con el objetivo de intercambiar experiencias, apoyarse, pero también de crear red y comunidad, disfrutar de un espacio trans y enebé, y vivir unos días sin miedo. Unos días de transforia y de celebración, como dijo el lema del encuentro. Lo último quizás todavía más importante para activistas trans de países como Azerbaijan, Kirgistan, Rumania, Rusia, Turquía, … Escuchando a sus historias te das cuenta que nuestras realidades en países como el Estado español, Portugal, Alemania, … no son tan malas. Con esto no quiero decir que podemos dejar de luchar – falta mucho para que podemos vivir sin ansiedad y se reconoce plenamente a nuestros derechos – pero hay situaciones mucho más difíciles, que posiblemente ni nos podemos imaginar.
El Consejo empezó con una mañana de plenarios. Para mi, demasiados plenarios. Isa Nico Borelli (elle), presidente de la junta administrativa de TGEU, digo: “El lema del Consejo de este año, “Transforia”, aúna resistencia y celebración. Nos resistimos para poder vivir, y vivimos para celebrar. No es casualidad que nuestras comunidades sean los pilares de la lucha por los derechos humanos. Lo que al principio parece disruptivo —nuestra forma de desafiar la escasez, las fronteras y los límites— pronto se convierte en algo innegable. Seguimos insistiendo en lo que es vital: vivienda, alimentación, asistencia sanitaria, trabajo, accesibilidad, ciudadanía y libertad de movimiento, que no son privilegios, sino condiciones previas para cualquier tipo de vida. Siempre existe una tensión entre querer alejarnos de lo que nos hace daño y elegir, una vez más, quedarnos. Y reunirnos en este contexto significa decir: «Estamos aquí para quedarnos.” Dijo mucho más, y la verdad es que su ponencia me llevaba al borde del llanto, me removió mucho. Y, no era la única ponencia que lo hizo. No sé si durante esos días estaba especialmente vulnerable – puede ser.
Aquí no es el espacio de repasar todo el programa. Tampoco es mi objetivo hacer un informe del encuentro. Más bien, quiero contar mis impresiones.
Después escuchamos una conversación intergeneracional entre una activista trans joven - Tayri Fadil (ella) – y una activista trans mayor que ya participaba en el primer consejo internacional de TGEU hace 20 años – Sara Phillips (ella) – sobre como mantener a nuestra energía y sostenernos.
La tarde era dedicada a sesiones paralelas de talleres, y yo fui a un taller sobre la exclusión de personas trans en el acceso a la vivienda. Constatamos que hay muy pocos datos específicos sobre personas trans en situación de calle, o discriminación en el acceso a la vivienda, algo que nosotres ya descubrimos cuando preparamos una intervención a la Comisión Europea sobre el tema de vivienda. Pero sabemos de experiencia que muches de nosotres vivimos vida precarias, y los problemas de vivienda son parte de esto.
Decidí saltarme de la segunda parte de la tarde, como ya no tuve más energía. Necesitaba estar sole, leer, escuchar a música, desconectar – cuidarme. La noche del viernes tampoco fui al programa cultural, como no me pude imaginar sostenerme en una sala con 200 personas. La verdad es que probablemente ya a las 22:00h estuve en la cama.
El sábado empezó con dos sesiones en plenario, y no fui a ninguna. Hice uso de la sala de silencio para escribir en mi diario y preparar un poco mi intervención en otro taller por la tarde. Me reincorporé para el bloque de talleres en paralelo. Fui al taller Archivos de Transforia: Historias de resistencia y celebración, un taller de creación creativa de collages, textos, dibujos celebrando nuestra resistencia y existencia.
El primer bloque por la tarde también tuve el taller en el que tuve que intervenir: Futuras no binarias: necesidades y perspectivas. El taller utilizaba el formato de una pecera, es decir, empezó con unas personas en el centro en un circulo de sillas, pero luego las personas de los círculos alrededores pueden reemplazar a las personas en el centro y contribuir a la conversación. Empezamos personas enebé de Eslovenia, Rusia, el Estado español, Azerbaijan con compartir nuestras perspectivas, pero rápidamente se nos reemplazó y hablaron personas de otros países. El tiempo se nos quedó cortó, que solo mostró que hacen falta espacios como este, de compartir experiencias. Algo similar más tarde escuché sobre el taller sobre trabajo sexual.
Durante el último bloque por la tarde fui a un taller sobre TGEU en 2036. Nos dividimos en diferentes aspectos, y a mi grupo nos tocó pensar en donde nos imaginamos a TGEU en 2036. No llegamos a mucho más lejos que decir “TGEU ha sobrevivido a la ola de la derecha como organización basada en su membresia”. Quizás otros grupos eran algo más optimistas. No obstante, que salió en varios grupos era fortalecer la participación de las organizaciones miembras y a la democracia interna – algo que pasamos a la junta directiva y les empleades de TGEU.
Después de este día largo e intenso, no me quedaba batería social para la fiesta por la tarde/noche, además en un club en el centro de Liubliana. Decidí cuidarme y hacerme una noche tranquila en el hotel, y acostarme temprano.
El domingo por la mañana el consejo internacional ya llegó a su final. No me atrevo a resumir nada aquí. Un tema que claramente salió durante el consejo es la necesitad de fortalecer a la organización comunitaria, y no solo centrarse en litigios estratégicos e incidencia política, sobre todo ante el avance de la extrema derecha en muchos países de Europa, y de un discurso de la familia tradicional y transfobia por parte del Estado en gran parte de Asia Central. La resiliencia, sobrevivir, requiere comunidad, y estas comunidades tenemos que construir, al nivel local, regional, estatal/nacional, e internacional.
Poco antes del cierre nos llegó un ejemplo de este contexto hostil, de como los movimientos anti género – de la derecha, de diferentes fundamentalismos religiosos – han llegado al poder: las redadas de asociaciones LGBTIQA+ y las detenciones de 162 activistas y personas LGTBIQA+ en Turquía durante la noche del sábado al domingo. En situaciones así, hace falta solidaridad internacional, pero también una comunidad local, que puede soportar a les activistas detenides y también a sus amistades, familias, vínculos.
Me quedé muy removide por las noticias de Turquía, quizás también porque había trabajado durante décadas con antimilitaristas en Turquía, y había vivido situaciones similares, aunque no a la misma escala.
Al final, tocó despedirnos. Pero, ¿como despedirse después de una experiencia así? Aun con mis problemas de hacer contactos por mi neurodivergencia, había hecho contactos, había hablado con muchas personas de muchos países, y ahora decir “hasta luego” o “hasta la próxima” no era fácil. Habíamos vivido unos días de una comunidad trans, y ahora se acabó.
El domingo por la tarde, ya después de despedirme de la mayoría de la gente, hice un largo paseo hasta el centro de Lubliana y de vuelta – tres horas en total – que también me sirvió para estar con mis emociones y pensamientos. La verdad es que no tuve la capacidad de disfrutar del centro histórico de Liubliana, que, aunque muy bonito, era lleno de turistas, y no pude soportar este ambiente. Volví al hotel muy pronto, y me tomé otro baño largo en la bañera de mi habitación. El día siguiente tuve que levantarme a las 3:20h para ir al aeropuerto de Liubliana y volver a Sevilla, donde llegué muy cansade, no solo de levantarme temprano, sino de una semana intensa de encuentros.
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